Jun 19 2008

El Fin de los Tiempos

Published by Raúl at 10:55 am under Cambio Climático

Ayer me chuté, con La Noe, la película “El Fin de los Tiempos” (The Happening), del Director M. Night Shyamalan.

Más allá de la propia película - de su “valor” cinematográfico - y tomando en consideración la intención de este espacio, que tiene más que ver con el medio ambiente que con el cine, quiero comentar sobre un par de cuestiones que me parecieron más que interesantes, digamos, sobre ciertas inquietudes/planteamientos que el señor M. Night logró refrescar/plantear.

Por un lado, no puedo más que reconocer el valor del concepto que se ofrece: las plantas están hasta la coronilla de nosotros y deciden mandarnos a (auto)freír espárragos. ¡Maravilloso! Hay un momento en la peli en el que se comenta algo así como: “la plantas, que no pueden defenderse ni huir cuando se ven amenazadas, han logrado transformar su química para provocar estas reacciones”. Y es que el punto es justamente ese, la Tierra (Naturaleza, etc.) está hasta las narices del abuso y se está comenzando a “limpiar”. Vamos a ver, ¿alguien lleva el registro del incremento de inundaciones, sequías, terremotos, huracanes y demás fenómenos meteorológicos que se han salido de toda proporción histórica?

Yo suelo pensar en el Planeta como un perrito cuando se moja y se sacude fuertemente para quitarse el agua. Nosotros somos las gotas de agua que estamos fastidiando al perrito y si llega el punto en el que lo fastidiemos demás, éste simplemente se sacudirá con fuerza y todas las gotitas saldremos volando, sin remedio, fuera del perrito. (Espero que mi metáfora no haya sido demasiado burda… a mí me gusta.)

La naturaleza funciona a partir de muy complejos equilibrios… en el momento en que se rompen esos equilibrios, suceden las alteraciones necesarias para reestablecerlos, sin importar qué o quién se tenga que ver afectado. Esto también se plantea en la película, por lo menos de refilón, cuando el protagonista (Mark Wahlberg - o Marky Mark, el del Funky Bunch, para todos aquellos que tenemos unos añitos… jajaja.) hace referencia a lo impredecible del comportamiento natural. Evidentemente, no sabes absolutamente nada de lo que pudiera hacer ese “perrito” para sacudirse el agua, aunque ya tenemos algunas pistas.

En fin, vayan a ver la película, si quieren, si no quieren no vayan. Pero por lo que me permití comentar sobre la misma es, precisamente, porque creo que trae a la mesa, una vez más, una conclusión irrevocable: el equilibrio natural está roto y eso requerirá de ciertos ajustes. Habrá que ver la dimensión de dichos ajustes. Y todo por la enorme y estúpida necedad de nuestra especie.

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