Jul 13 2008
México – Refugiados Climáticos
Leo con atención una nota publicada por el Periódico Reforma (México). En ella, una funcionaria gubernamental expresa contundentemente la complejidad que representa el caso de los “refugiados climáticos” en el país. Sí, efectivamente, una funcionaria mexicana utilizó el término “refugiados climáticos”. ¿Los hizo por moda? ¿Por generar polémica? ¿Porque se encontró por ahí con el término? ¿O lo hizo porque finalmente se está reconociendo, a nivel gubernamental, que la alteraciones, o excesos, o llámenlo como quieran, en el clima están desplazando a cientos de miles de personas de sus lugares de origen?
Las lluvias, en todo el país, siguen inundando todo lo que encuentran a su paso. Tamaulipas, Veracruz, Querétaro, Puebla, el Estado de México, Chiapas, Tabasco, entre otras entidades, están sufriendo los embates de lluvias torrenciales, el desbordamiento de ríos, etc. ¿Estas lluvias son así desde siempre, en ciertos años, o se han incrementado recientemente? No tengo las estadísticas que contesten a esta pregunta, pero sí podemos decir que hoy medio país está inundado y cientos de miles de personas están fuera de su hogar.

¿Qué sigue? Saquemos, por un momento, el concepto de “refugiado climático” de su contexto mediático y, comúnmente, banalizado por la cotidianeidad. La siguiente afirmación es innegable: el clima está sacando a la gente de su casa.
En un país como México, donde la marginalidad y la pobreza siguen siendo condición común, el “posible” (a mí me parece que bastante real) incremento en la “radicalidad” del clima está afectando, por supuesto, con más intensidad a ese enorme grupo de población marginado y pobre; como siempre, los más afectados por casi todo. Y esto se ve reflejado en desplazamientos obligados, migraciones, hambre… en general, en más pobreza y marginación. Esta situación está generando además inestabilidad social, y con razón, la gente está hasta las narices de no tener agua potable, de perder sus posesiones, una y otra vez, por lluvias torrenciales, inundaciones, huracanes, etc., llegando al punto en que incluso entre comunidades las personas se enfrentan unos a otros por el control de los recursos.
¿El hecho de que una funcionaria gubernamental mencione o identifique a los “refugiados climáticos” tiene algún significado? Más aun, ¿este reconocimiento comenzará a producir acciones concretas para modificar la situación de esos “refugiados climáticos”? No lo sé… quiero pensar que sí. Sólo espero que las acciones lleguen antes de que la gente vuelva a perder sus cosas, antes de que la gente comience a matarse por el control de un pozo de agua. Queda poco tiempo para los “refugiados climáticos”.